Los Reyes Magos son los papás.
Hace tiempo que lo sabía, pero recién juntando testimonios y verdades es que puedo afirmarte a ustedes, mis queridos lector, que los Reyes Magos son los papás. Sí, sé que ésta bomba explotó en sus mentes con casi tanta fuerza como el último ataque terrorista en EUA. Me remito a las pruebas:
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| De una pared invento un post. |
Prueba A
"Era un día de Reyes como cualquier otro 6 de enero a las 2 de la mañana. Habíame ido a dormir ansioso, esperando mis regalos que llegarían en la mañana. Mis pedidos eran simples: una trencito de plástico, un perro de peluche, una gillete prestobarba excel y los clasificados del diario. Pero cuando creía que había conciliado el sueño, una terrible duda azotó mi tranquilidad y la destruyó en segundos, como la cuchara a la melba remojada en leche por demasiado tiempo. Se trataba de la más terrible duda que podía aparecer en esa noche de alegría: no recordaba si había puesto mis mocasines talle 45 en el pórtico, junto al bol con pasto y el plato con agua.
Y allí estaba, con mis regalos en un brazo, y el bastón (que compró luego de su última angioplastía) en la otra, mi padre.
- Ahora todo me cierra, farsante.- le dije con una furia que desconocía como propia.
- Dejame que te explique, hijo.- replicó con su anciana voz.
- No hace falta. Dejá las llaves en la mesada y volvete para tu casa, viejo traidor.- Contesté con la misma crudeza con la que le dije a mi hija que no aceptaba a ese punk con el que quería casarse, el día en que cumplía 30 años."
(Testimonio enviado por el lector anónimo Peter Oláf Gómez, de 54 años)
Prueba B
"Ese 5 de enero había tachado el penúltimo casillero del countdown que venía llevando desde un mes antes para tan esperada noche. Había hecho un pedido humilde, que sabía que los reyes podían traerme: mirra, incienso y oro. Pero más importante que ello, era el plan que había efectuado para poder verlos. Cuando el momento llegó, corrí sigilosamente hacía la cocina, y al lado del indeseado y repetido par de soquetes, se encontraba mi madre, agachada y terminando el plato de alfalfa destinado a los camellos, para eliminar toda prueba de la inexistencia de estos seres."
(Testimonio enviado por el lector Anónimo Castro. O mejor Cristian Anónimo. Changos)
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| Igualmente inexistentes. |
Prueba C
En mi listita para los reyes escribí que quería un sombrero. Esta mañana mi vieja me despertó preguntandome "de qué color".
Sin más que decirles, los dejo llorando desconsolados ante las graves e irrefutables pruebas que aquí he presentado. Perdonen si se han desilusionado, pero en la vida no todo es mariposas, felicidad, hadas, colores y marihuana.
Chau, un beso grande, ya pueden dejar de aplaudirme. Bueno no, un ratito más.
Fecha tentativa para el siguiente post: 25 de Julio de 2011.

